Thursday, September 9, 2010

La esfinge maragata: Comentarios de apartados B y C

APARTADO B: Lo que está pasando en ese momento: “Ahora zumba el usurero…el anhelado camino para el agua.” (ll. 15-21)
     El segundo apartado nos presenta con la acción del trozo. Comienza con una comparación sugestiva entre el tío Cristóbal y otro animal detestable, “el cínife.” (l.15) La narradora le relaciona al tío con un tábano molesto y maldito que sobrevive por chupar la sangre de otras criaturas.
     Vale la pena notar que estos insectos parásitos dependen de la sangre de caballos y otros animales trabajadores para la vida. Esta comparación sugiere que el tío es nada más que un mosquito egoísta quienes éxitos y su supervivencia dependen totalmente de lo que puede sacar de otras (dinero, cultivos, ganado, respeto.)
     Esta imagen se ve reforzada por la descripción del tío Cristóbal “zumba[ndo]” (l.15) a la parcela de tierra donde Olalla y Ramona están ocupadas trabajando en la tierra. Esta palabra “zumbar” se define en el DREA como
1. ruido o sonido continuado y bronco, como el que se produce a veces dentro de los mismos oídos.
La palabra no refiera a los movimientos físicos del tío, sino representa la presencia molesta y desagradable del tío en la vida de las mueres.
     En compararle con un mosquito, la narradora demuestra otra vez la naturaleza codiciosa y egoísta del tío. Como el cínife, les ofrece nada a las mujeres a su llegada más que su presencia irritante.
     El segundo párrafo detalla la labor intensa de las dos mujeres mientras trabajan a crear un camino para el agua para el riego de su tierra. Están “hasta la cintura” (l.19) en el barro, casi literalmente enterrado en su trabajo, y se afanan “sin resuello ni aliento” (l.18) La combinación de las palabras “el hispan” con “sin resuelto ni aliento” (l.18) pone énfasis en el hecho de que las mujeres laboran tanto que casi no pueden respirar. Es evidente que su devoción a la tierra es aún más fuerte que su deseo de comodidad y de la autoconservación.
     Es interesante que la narradora escoge la palabra "aspadas" para describir los cuerpos de las mujeres. Esta palabra, que según el DREA significa, 
2. adj. Se decía de quien por penitencia, que más comúnmente se hacía en Semana Santa, llevaba los brazos extendidos en forma de cruz, atados por las espaldas a una barra de hierro, espada, madero u otra cosa.)  
implica que las mujeres sufran como Jesús en la cruz.  

APARTADO C: Las palabras del tío Cristóbal: “—Díos os ayude—dice la trémula voz del tío Cristóbal desde el hoyo profundo de sus labios.” (ll. 22-23)
     Este apartado tiene que ver con las palabras vacías del tío Cristóbal a Ramona y Olalla. Cuando el tío llega a la parcela de tierra donde trabajan las mujeres, les saluda diciendo “Dios os ayude.” (l.22) Este saludo tradicional, que carece de sentido y sinceridad de los labios del tío miserable, es irónico ya que él es el único con poder de ayudar a las mujeres y no hace nada. Tampoco no muestra ningún tipo de culpa ni vergüenza.
     La narradora comenta sobre “la trémula voz” del tío (l.22), la que puede ser una alusión a su edad avanzada o el esfuerzo de su viaje. Describiendo su voz como “trémula” o débil indica su fragilidad física a la misma vez que él está expresando su superioridad sobre las mujeres. Es el hombre, no la mujer en esta cultura, que tiene una relación íntima con Díos y es él que tiene el poder de pedirle ayuda. Las mujeres solamente pueden aceptar esta ayuda con gracias y seguir trabajando.
     Es interesante notar que aunque el tío les habla sin compasión, no se nota nada de queja ni expectación en la representación de esta interacción por parte de las mujeres; se puede presumir que es parte arraigada de la cultura maragata.
     La descripción no halagüeña de la boca del tío (“el hoyo profundo”) (l.23) sirve a despersonalizar la imagen del tío Cristóbal y lo hace parecer algo menos que humano.
Conclusión
     Este trozo me dio un poquito de introspección acerca de las relaciones entre los hombres y las mujeres de la Maragatería que persisten durante todo el libro. Después de analizar el trozo, es evidente que el tío guarda todo el poder familiar y que todo ese poder viene del trabajo agotador de las mujeres.
     Según mi interpretación, es implícito que la responsabilidad por está situación no recae exclusivamente sobre los hombros de los hombres maragatos. Se puede decir que al aceptar su deber como mujeres y al abrazar abiertamente su amor por la tierra, son por lo menos poco cómplices en la formación de esta división desigual del poder y respeto.
     Sin crítica explicita de la narradora acerca de los eventos del trozo, hay que presumir que esta relación entre el tío y las mujeres era normal y típica de esta cultura. Es un estilo de vida que, aunque no es muy común hoy en día, está arraigada en los ciudadanos de la región.
     Claro, a mí me parece injusta esta situación de las mujeres. Pero esta situación nos da la oportunidad de considerar una perspectiva de un estilo de vida totalmente diferente del nuestro.
     Además, este trozo da luz sobre las motivas de Mariflor/Florinda y Marinela y sus fantasías de escapar esta vida difícil. Mariflor por su parte, no es miembro de esta cultura extraña; no tiene este amor “generoso” y “recio” (l.2) hacía la tierra ni la expectación de ser tratado como esclava como los demás de las maragatas. Por ser mujer culta, no puede aceptar el papel bajo en la sociedad con facilidad de las maragatas nativas. Se ve este conflicto interno durante la mayoría de la novela.

1 comment:

  1. ¡Muy bien hecho, Katie! si lee los blogs de sus compañeros y mis comentarios vera una que otra idea más, pero en general esto está bien.
    Dr. B-G

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